
¿Quién puede resistirse a la tentación de un gusanito de gomita? ¡Son deliciosos y perfectos para cualquier ocasión! Y lo mejor de todo es que puedes hacerlos tú mismo en casa. En este post te enseñaremos paso a paso cómo crear tus propios gusanitos de gomita, personalizados y hechos con ingredientes naturales. ¡Manos a la obra!
¿Qué necesitarás?
- Gelatina sin sabor
- Azúcar
- Agua
- Extracto de tu sabor favorito (fresa, limón, naranja, etc.)
- Colorante vegetal comestible
- Moldes de gusanito (o pajitas)
- Olla pequeña
- Bowl
- Cucharas
Preparación:
- Hidrata la gelatina: En un bowl, mezcla la gelatina sin sabor con un poco de agua fría. Déjala reposar unos minutos para que se hidrate.
- Calienta el agua y el azúcar: En una olla pequeña, calienta el agua y el azúcar hasta que el azúcar se disuelva por completo.
- Combina todo: Vierte la mezcla de agua y azúcar sobre la gelatina hidratada. Revuelve bien hasta que no queden grumos.
- Agrega sabor y color: Añade el extracto de tu sabor favorito y el colorante vegetal. Mezcla hasta obtener un color uniforme.
- Vierte en los moldes: Llena los moldes de gusanito (o pajitas) con la mezcla de gelatina. Si usas pajitas, asegúrate de tapar un extremo con papel film para que no se derrame.
- Enfría: Lleva los moldes al refrigerador por al menos 2 horas, o hasta que la gelatina esté completamente cuajada.
- Desmolda: Una vez que estén firmes, desmolda los gusanitos con cuidado.
Consejos adicionales:
- Moldes creativos: Además de los moldes de gusanito, puedes usar pajitas de diferentes tamaños para crear gusanos de distintos grosores.
- Sabores divertidos: Experimenta con diferentes combinaciones de sabores y colores.
- Decoración: Una vez que los gusanitos estén listos, puedes decorarlos con azúcar glas o chispas.
- Conservación: Guarda los gusanitos en un recipiente hermético en el refrigerador.
¡Y listo! Ya tienes tus propios gusanitos de gomita caseros. ¡Son perfectos para disfrutar en cualquier momento y una excelente opción para compartir con amigos y familiares!
